jueves, 9 de agosto de 2012

..


Si bien había seguido su vida, no lo había hecho porque realmente lo deseaba. El pasado le condenaba cada paso, y por mucho que avanzara y cambiase de asfalto, los musgos se agolpaban en las plantas de sus pies, inundando poco a poco sus zapatos, hasta enterrarla nuevamente en el principio, muy lejos de lo que solía esperar y rogarle a cada mañana, a cada suspiro que se llenaba de aire frío y desgarrador.

No hay comentarios:

Publicar un comentario